¿CULTURA O CRUELDAD?
La prohibición de las corridas de
toros y la restricción al uso de escenarios que tradicionalmente han sido
utilizados para tal fin, propuesta por el alcalde Gustavo Petro y materializada
ya en un proyecto de acuerdo presentado en el Consejo de Bogotá, han hecho que
el debate pase al ámbito legal tras la posibilidad de que haya prohibición de
las corridas.
Y todo tiene que ver con el alcance
que Concejo capitalino le dé a la propuesta para que la ciudad cuente con una
política pública en la protección animal, en la cual está incluida la negativa
de aceptar las corridas de toros.
Aunque la iniciativa no contiene la
palabra "prohibición", en el proyecto de acuerdo presentado este
martes 24 de enero por el concejal Roberto Sáenz -quien hace parte del partido
del alcalde Petro- se establece que la Administración Distrital no podrá
prestar sitios en los cuales se presenten actividades, "en que se infrinja
maltrato a los animales".
Además estipula específicamente que se debe "retomar" la Plaza de Toros de La Santamaría y que esta solamente se podrá prestar para "la realización de espectáculos artísticos y culturales de gran formato".
Además estipula específicamente que se debe "retomar" la Plaza de Toros de La Santamaría y que esta solamente se podrá prestar para "la realización de espectáculos artísticos y culturales de gran formato".
“Retomar la Administración de la
Plaza de Toros “La Santamaría”, la cual fue concedida por el
Instituto Distrital de Recreación y Deportes –I.D.R.D. a la Corporación Taurina
de Bogotá, estableciendo que solamente se autorizan en ella la realización de
espectáculos artísticos y culturales de gran formato que giren alrededor de la
vida, donde no se inflija maltrato ni sufrimiento a los animales, no se
promueva la violencia contra ellos, no se muestre a animales realizando
actividades contrarias a su naturaleza”, se lee en el proyecto de
acuerdo.
Incluso, en el proyecto de Sáenz se
dice que se debe declarar a Bogotá como una ciudad que no fomenta el
sufrimiento y la muerte de animales. Al final entrega un plazo de seis meses
tras la firma del acuerdo para que el alcalde tome esas medidas.
“Declarar a Bogotá ciudad contraria a espectáculos alrededor del sufrimiento y la muerte de los animales”, reza en el numeral 4.3 del acuerdo.
“Declarar a Bogotá ciudad contraria a espectáculos alrededor del sufrimiento y la muerte de los animales”, reza en el numeral 4.3 del acuerdo.
Es allí donde se abre el debate
jurídico pues, por un lado, la sentencia de la Corte reguló el tema de las
corridas de toros y dejó claro que estas hacían parte de la "expresión cultural";
y por otro, queda la pregunta de si un acto administrativo como el acuerdo
presentado al Concejo podría estar por encima de la ley.
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